De los sueños a la realidad hay un primer paso. Conoce qué son las metas financieras y por qué son fundamentales para tomar control de tus proyectos.

Todos tenemos proyectos que anhelamos alcanzar. Pero mientras algunos se quedan en esa etapa de ensueño, otros se ponen en marcha para hacer de ello una realidad. Sostener tu nivel de vida y cumplir tus aspiraciones es posible mediante la planificación y el uso de metas financieras.

Qué son las metas financieras

Hablamos de declaraciones que se pretenden cumplir a través de la buena gestión de los recursos, del tiempo y del esfuerzo del día a día. Las metas financieras ofrecen una dirección motivadora, ya que dejan en claro qué es lo importante y qué debes hacer con tus ingresos para conseguirlo.

Los tiempos de ahorro, el esfuerzo de cuidar el bolsillo y la postergación de salidas y lujos pasajeros valen la pena cuando se tiene en mente aquello que buscas y el plan de acción para obtenerlo. Solo hace falta que le des una oportunidad a esta herramienta de planificación, para conocer lo lejos que puedes llegar.

Cómo crear metas financieras

Entender qué son las metas financieras es un buen inicio, pero para que se cumplan, tus objetivos financieros deben contar con ciertas cualidades. No es suficiente definir que te quieres ir de vacaciones, iniciar tu emprendimiento o comprar una propiedad.

El fin que persigues debe cumplir con ciertas cualidades SMART, cuyas siglas en inglés son Specific, Measurable, Attainable, Relevant y Timely. Se trata de metas bien definidas, muy utilizadas en el marketing para que las propuestas pasen a ser hechos. A continuación te explicamos cada una de estas cualidades:

  • Concretas: tus objetivos deben ser específicos, para saber exactamente qué se debe hacer para lograrlo. Viajar no es una meta concreta, sino que deberías determinar a dónde quieres ir, cuándo y cuánto cuesta.
  • Medibles: medir es una forma de conocer el progreso que realizas y cuánto falta para cumplir tu objetivo. Tú defines cómo vas a medir tus metas. Si quieres viajar, mide cuánto dinero reservas cada día para ese plan.
  • Realistas: para no caer en decepciones, persigue metas que sean alcanzables en tus circunstancias y capacidades actuales. Si deseas viajar, planea un viaje a un destino que puedas financiar y en un plazo de tiempo razonable para juntar todo ese dinero.
  • Relevantes: Esto ya depende de cada uno, pero es igual de importante que el resto de las cualidades. Toma un momento para reflexionar cuáles son en verdad tus metas financieras personales y si lo que persigue es lo que realmente quieres o si hay otras formas de saciar el deseo detrás de tu objetivo.
  • Temporales: tus objetivos no pueden ser eternos. Como tienen un principio, también deben contar con un fin, es decir con una limitación de tiempo. Considera cuál es el plazo adecuado para que tu objetivo cumpla con lo ya mencionado.

A esto se le debe agregar la cualidad de mejorables, para que con el tiempo uno pueda superar sus metas y apuntar más alto, y superables, es decir que las metas no perjudiquen las obligaciones en tu vida y sus costos, como puede ser tu salud o educación.

Tipos de metas financieras

Es necesario tener una fecha y un lapso límite a la vista para así crear cierta urgencia y ponerse en marcha para cumplir con lo propuesto. Existen distintos plazos para tus objetivos financieros:

metas financieras

Cómo llevar a cabo un plan de acción

Una vez que tienes en claro qué quieres conseguir, es momento de planear qué se va a hacer para obtenerlo. En la práctica, ten en cuenta lo siguiente:

  • Siempre conviene iniciar con pocas metas financieras, para no sentirse agobiado y poder concentrar tus esfuerzos para asegurar el logro de esos objetivos. Si decides trabajar con tres metas, que sería un máximo ideal, lo mejor es establecer la prioridad de cada una. Por ejemplo, arreglar el motor de tu auto es algo necesario si es tu único medio de transporte, mientras que pintar las paredes de tu hogar o iniciar tu emprendimiento se presentan como algo secundario al momento de distribuir tus fondos.
  • Ordena tus finanzas personales. Esto supone registrar tus ingresos y tus gastos, para conocer tu situación económica actual, detectar los hábitos que tienes en el manejo del dinero y saber tus posibilidades futuras.
  • No te desesperes. Lo mejor son los pequeños cambios del día a día, para dividir el gran objetivo a la distancia en acciones presentes, progresivas y transitables.

Con eso ya en claro, queda definir los pasos para que tus objetivos financieros sean una realidad. Para eso tienes que:

  • Armar un presupuesto: anota en una planilla cómo vas a distribuir tus ingresos y cubrir tus gastos durante el periodo de tiempo establecido, con la intención de que te sobre para poder acumular los fondos de tu meta.
  • Buscar fuentes de financiamiento si lo requieres: préstamos o créditos. No te endeudes más allá de tus posibilidades.
  • Evaluar periódicamente el avance, para reconocer lo que funciona y lo que no, y hacer los ajustes necesarios en tu plan.

No pierdas más tiempo y descubre cómo diseñar tu plan financiero personal. Si tu meta es ahorrar para irte de viaje, te dejamos algunos consejos extra para que cuides tu bolsillo durante el año.

Ejemplos de metas financieras

Ya con un claro entendimiento de las metas financieras, compartimos algunos ejemplos para comprender cómo funcionan. Te ofrecemos algunas situaciones ilustrativas según el tipo de meta financiera.

  • Una meta a corto plazo puede ser iniciar un fondo de emergencia. En todo momento pueden surgir incidentes que traben tus planes y tener ahorros para la ocasión es la mejor manera de transitar estos imprevistos. Si el objetivo financiero es abrir una cuenta de ahorros y tener un colchón financiero de 15.000 pesos para fin de año, entonces se tendrá que depositar 1.250 pesos por mes.
  • Una meta a mediano plazo puede ser comprar un departamento en dos años. En este caso, se debe buscar la propiedad deseada y evaluar el monto requerido, considerando la posible suba de precios durante el plazo establecido. Lo siguiente es distribuir los gastos en el presupuesto para apartar cada mes una suma de dinero para el departamento y considerar alguna ayuda financiera, como puede ser un plazo fijo, que sea accesible, favorable y que dé mayor seguridad de que la meta será alcanzada.
  • Una meta a largo plazo sería la pensión por vejez. Si el objetivo es llegar a esa etapa con comodidad, entonces una buena alternativa es buscar la manera de generar ingresos extra. Te contamos cómo en esta nota.

Ahora que ya sabes utilizar esta herramienta, fija tus metas personales, toma control de tus finanzas y cumple todos tus proyectos.