Contratar un seguro es la mejor decisión para mantener la salud de tus finanzas. Revisa qué debes tomar en cuenta en el proceso.

¿Qué debo saber antes de contratar un seguro? Esta pregunta es el primer paso para adoptar una actitud responsable y alcanzar la salud financiera personal. Ya que contratar un seguro es igual de importante que otras buenas prácticas como un presupuesto para controlar tus gastos o procurar el ahorro

Para que las eventualidades no te agarren por sorpresa, reunimos estas recomendaciones básicas que te ayudarán si estás pensando en adquirir una protección financiera.  

Bien dicen: más vale prevenir, que lamentar. En los caminos de la vida, los accidentes parecen algo inevitable y los gastos que conllevan pueden poner en jaque nuestras finanzas, ya sea un percance vial, un procedimiento médico o incluso un tratamiento dental.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, solo 1 de cada 4 mexicanos tiene contratado un seguro para proteger algún bien, para la casa, el coche o un seguro de vida. Es que como muchas veces pasa, no queremos pensar en lo malo o lo que pudiera suceder, pero es mejor estar preparados ante un imprevisto y cuidar nuestra economía: para eso están los seguros.

Primero lo primero: ¿Qué es un seguro y qué tipos de seguros hay?

Un seguro es un respaldo económico ante un siniestro, por el cual una aseguradora se hace responsable de cubrir la mayor parte del evento o sus consecuencias hasta un monto estipulado.

De este modo, un seguro fomenta la prevención para esas situaciones que pueden afectarte a nivel personal, familiar y económico. Sin duda, brinda tranquilidad y te permite mejorar la planeación y organización de tus finanzas, para pensar en objetivos que quieres alcanzar a futuro.

Hay muchos tipos de seguros, desde el más común para los vehículos, los seguros de gastos médicos mayores, para el hogar o negocio, dentales, contra robo de celulares hasta para desempleo, para viajes o mascotas.

Lo más importante a considerar es que tienen distintas características, coberturas y costos que pueden adecuarse a tu situación económica.

Checa algunos conceptos básicos

Póliza: es el contrato que haces con la compañía aseguradora, que establece el tipo de cobertura que tendrás, las condiciones y todos los detalles, como la suma asegurada.

Deducible: es el monto fijo que debe cubrir el asegurado ante un siniestro, por encima de esta cifra la aseguradora se hace cargo. En la mayoría de los casos ronda entre el 5% y 10% del valor del bien o la suma total del seguro.

Coaseguro: es un porcentaje que se determina al hacer el contrato y que significa que tu pagarás una parte de los gastos en el caso de accidentes o enfermedades y el resto lo pone la aseguradora. Se aplica principalmente para pólizas de gastos médicos.

Prima: es el monto que la aseguradora requiere como pago por el seguro, independientemente si se llega a usar o no; en la mayoría de los casos se puede pagar a mensualidades.

¡No te apresures! En estos pasos te contamos cómo elegir un seguro

  1. Identifica tu necesidad. Tal vez no puedas tener un seguro para todo, por lo que debes evaluar y priorizar. La protección de los vehículos es prácticamente indispensable y lo más recomendable es tener un seguro de gastos médicos. Si hay gente que depende de nosotros es conveniente contar con un seguro de vida o quieres tener la tranquilidad de asegurar tu casa ante un desastre natural.
  2. Revisa tu presupuesto. El pago del seguro formará parte de tus gastos fijos (conoce este y otros conceptos clave de economía del hogar aquí), por lo que debemos estar conscientes hasta cuánto podemos pagar. Al momento de hacer las cuentas del mes, busca esas compras que puedes recortar o reducir, como los gastos hormiga y encontrarás aunque sea un pequeño margen para costearlo.
  3. Investigación exhaustiva. El paso clave es estar bien informados, revisa qué tipo de coberturas hay, cuáles tienen mayor flexibilidad o beneficios para que encuentres el que está hecho a tu medida.
  4. Compara todo. Quedarte con el primero no es la mejor idea. Trata de comparar coberturas similares en diferentes empresas y podrás encontrar mejores ofertas y condiciones o mayor comodidad con los pagos. Incluso hay algunas opciones que te devuelven parte de las primas si no se usan o te ofrecen descuentos para extender la póliza.
  5. Letra chiquita. Antes de firmar el acuerdo, revisa bien todos los detalles, las primas, el monto asegurado, el deducible o coaseguro para que responda a tus intereses y circunstancias. No te quedes con ninguna duda y recuerda que tienes hasta 30 días para analizar los términos y condiciones antes de aceptar.

Es hora de poner en práctica los consejos para encontrar la opción de seguro que se ajuste a tus necesidades.