Checa estos 5 consejos que te ayudarán a prepararte para los gastos y salir vencedor.

Es momento de tomar la decisión, pues el contrato de la renta está por vencer: ¿Te quedas donde mismo, buscas una nueva vivienda o te independizas? Estamos aquí para ayudarte a revisar las respuestas que necesitas sobre dónde vivir, qué tipo de inmueble conviene, gastos a afrontar y más.

Nadie dijo que rentar es fácil. Suele ser el gasto más fuerte que hacemos al mes, por lo cual, se requiere seguir todo un proceso, cierta calma para tomar la mejor decisión y cuidar nuestro bolsillo a la vez.

  • Dónde vivir. Lo primero es hacerte unas preguntas: ¿Casa o departamento? ¿Cuántas habitaciones? ¿En qué colonia? ¿Qué tan cerca del trabajo?
  • Revisa el inmueble. Antes de cualquier trámite, checa la ubicación de la vivienda, la seguridad y los precios de renta de la zona, así como el buen estado de puertas, ventanas, paredes, cerraduras y el funcionamiento de agua, gas e instalaciones eléctricas.
  • Sacar cuentas. Hay que darse un tiempo para elaborar un presupuesto. Revisa todos tus gastos regulares, para que sepas hasta cuánto puedes pagar de renta sin meterte en aprietos. El consejo de los expertos es que debe ser máximo del 35% de tus ingresos.
  • Gastos adicionales. También debes tener en mente el pago del depósito que puede ser hasta el equivalente a dos rentas, así como las cuotas de mantenimiento. En algunos casos también te piden gastos de investigación o el pago de un seguro contra daños o incumplimiento de contrato. 
  • Papeles en orden. Reúne toda la documentación necesaria como copias de identificación, recibos de nómina o comprobantes de ingresos y en la mayoría de los casos te pedirán un aval o fiador, una persona que se haga responsable por el inquilino.

El contrato

Además, recuerda leer con cuidado todas las cláusulas del convenio de renta, pues se establecen todas las reglas, derechos y obligaciones tanto del arrendador como del arrendatario, conforme al Código Civil Federal.

  • Debe estar claro el monto del alquiler mensual y el depósito, el método de pago, así como las multas por incumplimiento.
  • Se hace un inventario de las condiciones de entrega del inmueble.
  • El incremento por renovación también debe estar contemplado en el contrato; por ley no debe ser mayor al 10%.

Mejor estar prevenido

Como probablemente la vivienda que rentes no sea nueva es mejor prepararse para esos gastos inevitables.

Si haces tu presupuesto mensual, como te contamos más arriba, y recortas los gastos hormiga, puedes armar un ahorro –aunque sea de a poquito– para pagar cuando necesites reparar alguna llave de agua o fuga o llamarle al cerrajero. Y si estás cómodo en ese lugar y piensas quedarte más tiempo, puedes usar el mismo fondo para empezar a cubrir el aumento de la renta del próximo contrato.

También considera la opción de vivir con amigos, familia o pareja, para que puedan compartir los gastos de la renta y los servicios, y no se te haga tan pesado.

Rentar es una buena alternativa, la clave está en la preparación.