Tu manera de comprar define tus finanzas. Te pasamos algunos trucos para que puedas ahorrar unos pesos y estirar tu dinero.

La verdad, a veces no tomamos las mejores decisiones cuando de compras se trata. Nuestra personalidad y la manera en que gastamos impacta directamente en nuestra salud financiera y en la capacidad que tenemos para ahorrar o enfrentar una emergencia.

Por eso, se vuelve más que necesario analizar los hábitos a la hora de comprar: ¿Mides tus gastos? ¿Tienes un presupuesto asignado para gustitos o ropa? ¿Buscas los mejores precios y comparas entre tiendas? Son algunas de las preguntas que tienes que hacerte para que tu lana rinda más o aprovechar al máximo una temporada de ofertas.

A continuación, te ayudamos a identificar tus comportamientos y hasta saber el tipo de comprador que eres:

Informados. Las personas de este grupo saben lo que quieren e investigan antes de cualquier compra. Son precavidos, comparan precios, hasta revisan en físico y escogen el momento oportuno para comprar cuando hay rebajas. Se aplican primordialmente para artículos electrónicos o electrodomésticos.

Impulsivos. Aquí encontramos a los que compran por gusto o por urgencia y no precisamente por necesidad. Difícilmente se fijan en el precio ni revisan otras opciones, por lo que terminan pagando más, sobre todo en el “shopping” de ropa.

Cazaofertas. Lo más importante para estas personas, y casi lo único, es conseguir el mejor descuento y el precio final más bajo, por ejemplo la televisión grandota, sin necesidad de estudiar tanto o verificar mucho la calidad o durabilidad de la mercancía.

Indecisos. Hacen una búsqueda exhaustiva de lo que quieren, pero postergan la decisión todo lo que se pueda por las dudas. Son muy detallistas, pero llegan al grado de dejar pasar oportunidades y a veces terminan pagando de más por esta razón. 

Equilibrados. Su base está en la planeación y la relación calidad-precio. Se ponen un presupuesto y apuestan por gastar un poco más con tal de tener un mejor producto, digamos para adquirir unos tenis o una computadora.

Digitales. Lo suyo es ahorrar dinero y esfuerzo, pues con tantas opciones en Internet, seguro encuentran algo bueno, bonito y barato. Generalmente revisan toda la información del artículo y el vendedor, así como las opiniones de otros compradores.

Cada peso cuenta

Haz tu plan de compras a medida. Llenar el carrito no sale barato, pero bastan unas cuantas acciones para ser más eficientes y ahorrar en nuestras compras más básicas como el súper o en el mercado:

  • Libreta en mano. En papel o con el celular, haz una lista detallada de lo indispensable, como las comidas de la semana y de preferencia, no vayas con hambre porque tus impulsos te pueden llevar a comprar de más.
  • Calculadora aliada. Lleva la cuenta de las compras y trata de calcular y checar esas ofertas engañosas, pues a veces el 2×1 es muy atractivo, pero no sale tan útil en el balance.
  • Bien ubicado. Muchas veces los supermercados suelen estar diseñados para distraer la vista con productos que no son tan necesarios, como dulces, ropa y promociones. Date el tiempo de conocer la distribución del establecimiento y checa bien las góndolas, pues la mercancía más cara está a la altura de los ojos, mientras que lo más barato podría estar en las partes altas y bajas
  • Planeación. Trata de hacer un presupuesto para que no gastes más de lo necesario, aquí te damos algunas ideas, y anticipa compras, a lo mejor conviene más el paquete grande de papel higiénico o el par de pastas de dientes porque eventualmente los vas a usar. También establece un monto para gustitos, como las papas, e intenta respetarlo.
  • Descuentos. Hay que quitarnos la pena y usar todos esos cupones que recibimos porque de poquito en poquito, se va juntando un dinerito.

Antes que salgas de compras, repasa tu comportamiento como comprador y aprovecha estos sencillos consejos para optimizar tus finanzas. Tu bolsillo, de verdad, te lo agradecerá.