Es momento de crecer y generar un poco más de dinero en la medida de tus posibilidades, por eso hay que hablar de inversiones.

Siempre pasa lo mismo: sientes que trabajas un montón y apenas cubres los gastos del mes. Pues ha llegado el momento de dar el paso para tener un ingreso extra en tu bolsillo.

Como dice el dicho “tiempo es dinero” y justamente se trata de sacarle provecho y ser más productivo, con ayuda de una inversión. No, no hay nada que temer, no necesitas tener millones, ni empeñar todo lo que tienes. 

Se trata de empezar a ordenar las finanzas y juntar un capital para emprender o poner un negocio, que te permita ganar un poco más. Si ya te decidiste a tomar este camino ¡estas recomendaciones son para ti!

Manos a la obra

¿Un negocio de comida? ¿Hacer reparaciones? ¿Vender ropa o comerciar en línea? Una inversión implica una decisión financiera con la meta de obtener un beneficio o ganancia a futuro. Lo primero es tener objetivos claros y estar informado. Sin análisis no sería una inversión, sino una apuesta que puede meter en aprietos a tus finanzas.

De arranque hay que plantearse una preguntas básicas:

¿Qué me gusta hacer?
Es esencial definirse por algo que te motive o disfrutes, por ejemplo hacer postres, la jardinería o arreglar ropa, de lo contrario podría terminar por ser una carga.

¿Para qué soy bueno?
Explorar tus habilidades puede ser muy provechoso: ¿Eres bueno en el detallado de autos, la fontanería o la reparación de celulares? ¿Te gustan tanto las matemáticas como para enseñar?

¿Qué tanto te vas a dedicar?
Es clave saber cuánto tiempo le darás a esta nueva actividad. Ya sea en rato libres o días completos, debes empezar a programarte para cumplir con las tareas, digamos si quieres ofrecer repostería, cuánto toma la producción y cuánto la distribución y ventas, y en función de esto organizarte

¿Cuánto le meto?
Saber exactamente el monto disponible para invertir te permitirá poner límites a posibles pérdidas. En un principio es importante empezar de poquito para que no te ahorques con los gastos regulares que tienes. Si empiezas a reducir gastos innecesarios podrás ahorrar para juntar tu capital inicial. Fija una meta de lo que necesitas, digamos, para contar con un inventario de productos, rentar un local o comprar el mueble y la herramienta que necesitas para esa actividad que tienes en mente.

¿Hay riesgo?
No es igual la inversión si te dedicas a pasear perros o si vas a abrir una estética. Siempre existe un nivel de riesgo. Desde un principio intenta minimizarlo por si las cosas no llegaran a funcionar. Nuestro consejo es que siempre vayas de menos a más.

¿Cuándo recupero la inversión?
La paciencia es otro componente indispensable y lo más probable el dinero no vendrá tan rápido o depende de rachas, pero con algo de dedicación y organización seguramente empezarás a ver las ganancias después de los primeros meses.

Además, Mercado Pago tiene soluciones de cobro por si las necesitas para tu negocio, ingresa al centro de vendedores para conocer más. 

¿Listo para empezar?