¡Que las finanzas de tu nuevo hogar no te tomen por sorpresa! Por aquí te contamos cómo organizarte para evitar problemas.   

Finalmente llegó el día de abandonar el “nido” y vivir con alguien más. Tener un nuevo hogar en pareja o con amigos resulta emocionante, aunque también el tema del dinero puede llegar a generar conflictos en la convivencia.

Definitivamente, no hay una fórmula mágica y depende de la situación económica de cada uno. Tarde o temprano, platicar sobre cómo se organizarán con los gastos comunes ayudará a evitar malentendidos y enfrentar juntos las complicaciones que lleguen a presentarse.

La base está en la comunicación y plantearse preguntas básicas. Por eso, te compartimos los 5 grandes desafíos que te ayudarán a superar los errores más comunes de compartir gastos, al dar este paso tan importante.

De las fallas se aprende

Para poder organizar las cuentas hay que ayudarse y poner atención a los problemas más frecuentes:

  1. ¿Quién paga qué? La principal bronca es cuando uno solo toma la carga económica en sus hombros, pues eventualmente genera tensión. Existen diferentes maneras de hacer un reparto justo, pero lo primero es conocer bien todos los gastos comunes que tienen mes con mes, como la renta, la luz, el agua, gas, Internet y hasta la despensa. Luego, una cuenta común es una forma práctica para cubrir los pagos, ya sea dividiendo en partes iguales al 50% o repartiéndose las tareas, uno paga la renta y el otro la comida.
  2. ¿Cómo gasta cada uno? Las necesidades de cada persona varían, pero es importante saber que todos esos gastos hormiga o los gustitos pueden empezar a comerse las finanzas conjuntas. A lo mejor uno gasta de más en ropa y el otro en comida o electrónicos. El punto es unir fuerzas, tomar en cuenta al otro y pedir su opinión para que ambos estén enterados más o menos de los gastos regulares, compras importantes y los ahorros en común.
  3. ¿Y si se atraviesa un imprevisto? Desde la descompostura del coche o el refrigerador, muchos pueden ser los imprevistos que se presenten. Entonces, será fundamental que hagan un fondo para emergencias, aunque sea de a poquito. Cada quincena lo que puedan ahorrar servirá de protección y les brindará estabilidad ante alguna complicación financiera.
  4. Objetivos comunes. Plantearse un objetivo económico conjunto puede llegar a fortalecer la convivencia. Por ejemplo, una cuenta de ahorro común para poner un negocito, para cambiar algún mueble de la casa o hacer un viaje. El punto es que trabajen como un equipo en una meta a corto o largo plazo.
  5. ¿Hay que hablar de dinero? Totalmente de acuerdo, las conversaciones de dinero resultan complicadas, pero la clave está en el diálogo, ser claros, establecer reglas y compromisos económicos como equipo, así ninguno sale perdiendo. Para algunos funciona y refuerza la confianza tener una “cita” al mes para hablar del tema o hacer juntos el presupuesto de gastos de la quincena. 

Se trata de encontrar el equilibrio al compartir gastos para alcanzar finanzas saludables, ¿listo para poner en práctica estos consejos? 

Por cierto, no olvides que Mercado Pago está para ayudarte con la tarea, como una cuenta común en la que puedas hacer el pago de tus servicios, el control de tus gastos o empezar a ahorrar.